Sobre Haití, dos artículos

He encontrado en las últimas semanas diversos artículos sobre la historia y la situación actual que se vive en Haití y quiero compartirlos con vosotr@s. Pego a continuación el texto de uno de ellos y adjuntaré el segundo artículo esta tarde como archivo de openoffice: se puede descargar y abrir con este u otro programa de textos.

Saludos y hasta pronto!

Formas de ver Haití
Existen distintas formas de mirar Haití. Existen distintas miradas, diferentes maneras de acercarse a esa realidad. Pueden resultar banales o pueden ser sobrecogedoras. Hoy se me cruzan dos de ellas. Una es la de Nicolas Sarkozy. La otra es de Luis Alcalá del Olmo. No tienen nada que ver. Una es desde una aparente proximidad que en realidad es distante. La otra es desde la distancia de una cámara fotográfica que verdaderamente nos aproxima a lo acontecido.
Sarkozy ha sido el primer mandatario francés, ya fuera rey, emperador o presidente de la República que visitaba Haití, la que fue joya de la corona, la colonia más rica de Francia. A finales del siglo XVIII la colonia de Saint Domingue, llamada tras la independencia Haití, producía más de la mitad del azúcar que consumía Europa. Para conseguir que esa producción no decreciera se recurrió a decenas de miles de esclavos africanos. La Revolución Francesa proclamó la igualdad de todos lo hombres. Pero no lo era en Haití. Cuando los nuevos pobladores de la colonia, cuando los negros, quisieron ejercer esos derechos el emperador, Napoleón Bonaparte, les impuso una guerra genocida que exterminó a un tercio de sus habitantes. Ese fue el tributo que hubo de pagarse por la independencia y el fin de la esclavitud. Y al nuevo país que nació de las cenizas de aquella guerra, Haití, se le impuso el pago de una desorbitada deuda que arruinó desde el principio cualquier posibilidad de desarrollo. Y también se estableció un aislamiento internacional para que no cundiera en otras zonas del mundo el mal ejemplo de sublevarse contra la esclavitud.
Sarkozy tiene algunas similitudes con Napoleón. No sólo en cuanto a la estatura, sino sobre todo en los aires imperiales. Y en esa contradicción política de proclamar una cosa y hacer la contraria. El presidente francés proclama la solidaridad de Francia con Haití mientras en su territorio acosa a los inmigrantes a los que quiere exigir una especie de idoneidad para ser aceptados como franceses. Curioso: él es hijo de un inmigrante húngaro pero como buen converso impone barreras a los que han llegado después. Claro que su origen es la nobleza húngara, no los negros “muertosdehambre” del África subsahariana.
Sarkozy ha pasado unas horas en Haití. Ha visitado el aeropuerto, la sede de la ONU, y ha sobrevolado en helicóptero Puerto Príncipe. No hubiera estado mal que caminara por las calles de la capital haitiana, que hubiera pateado las ruinas, que se hubiera introducido en los improvisados campamentos, que se hubiera contaminado un poco.
Luis Alcalá del Olmo ha contaminado su mirada con el dolor que se cernió sobre Haití. Ha caminado por las calles de Puerto Príncipe, ha retratado la angustia, la desesperación y la muerte. No desde un helicóptero, no desde la retórica de los discursos, sino a pie de calle, a pie de tragedia.
No sé como enlazar desde aquí esa mirada sobre Haití, pero seguro que quienes tengan interés pueden encontrar en Internet su trabajo. Les aseguro que es uno de los trabajos más impactantes y sobrecogedores sobre lo que ha sido el terremoto. Pero en el mundo en el que vivimos tienen más predicamento, y más cobertura mediática, las poses grandilocuentes de los emperadores que el oficio callado de los artesanos. Son dos miradas distintas, son dos formas de ver Haití.
fran.sevilla@rtve.es

Extraído del blog de excelente periodista Fran Sevilla:
http://blogs.rtve.es/fransevilla/posts

El segundo artículo se puede descargar pinchando aquí: Para Haití: Honor y Respeto

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